Cómo plantar los tepes del césped
Para plantar césped en tu jardín puedes hacerlo de diferentes maneras, y si no quieres esperar mucho tiempo a que crezca tras plantarlo con semillas, lo ideal es plantar los tepes directamente. Con eso tendrás un césped perfecto en muy poco tiempo, así que tu jardín lucirá bonito y perfecto desde el primer día. Los tepes son planchas enrolladas de césped que se van colocando en el suelo hasta completar todo el terreno.

Los tepes los puedes comprar en cualquier tienda especializada en jardinería o en un vivero, y en todos esos lugares tienen un servicio para llevártelo a casa. Para su colocación, puedes hacerlo tú o contratar a alguien que lo haga, pero la verdad es que con un poco de maña hasta te resultará entretenido hacerlo tú. A los pocos días de su colocación ya enraizará en la tierra y se podrá pisar con normalidad.

Recomendaciones

– Puedes plantarlos en cualquier momento del año, aunque la mejor fecha siempre es en primavera o principio de otoño. Evita siempre los días de más calor durante el verano y los más fríos en invierno.

– Cuando llegues con los tepes o te los lleven a casa, no los tengas almacenados durante mucho tiempo ya que podrían estropearse. Si es posible, plántalos ese mismo día o al siguiente ya que si tardas más las raíces se resecan y la hierba amarillea.

– Elige el tipo de césped que más se adapte a las condiciones que tienes en tu hogar, como el clima, humedad, espacio, etc. Los hay más o menos resistentes, especiales para zonas de sombra, especiales para la sequía y muchos más.

– Cuando vayas a plantarlos, el suelo tiene que estar muy bien nivelado, así que prepáralo con un rastrillo y un nivel hasta conseguir una nivelación perfecta.

– Los tepes se van poniendo como si fueran baldosas, así que es muy sencillo. Ve poniéndolos por hileras hasta conseguir cubrir toda la superficie. Las juntas que van quedando entre cada tepe las puedes rellenar con turba o arena.

– Después de la plantación deberás regar a diario hasta que haya enraizado. Una vez conseguido eso, ve disminuyendo los riegos de forma gradual hasta que te quedes con los que se necesitan, que serán diferentes en función de la época del año o el tipo de césped.

– Normalmente, a los 15-20 días ya habrá arraigado si las condiciones ambientales eran las idóneas y si el riego fue el adecuado.