Cómo plantar semillas de salvia
La salvia es una planta de hoja perenne que tiene propiedades medicinales muy interesantes. Su tronco es ramoso y lo máximo que alcanza de altura son 50 centímetros. Tiene los tallos erguidos y recubiertos de pelos cortos, estando las flores agrupadas al final de los mismos. Las flores son preciosas, con una corola bilabiada en color azul violáceo muy bonito.

Sus hojas son aterciopeladas y de color verde, con unos 10 centímetros de longitud y un olor muy característico. La salvia inhibe la producción de saliva y sudor, es antiespasmódica, reduce los gastros intestinales y es también antiséptica. Otra de sus mejores propiedades es que reduce el nivel de glucosa en la sangre y regula el ritmo cardíaco.

Principales cuidados

– Siembra: las semillas de salvia se deben plantar a comienzos de la primavera, así podrá florecer cuando le corresponde, que es entre los meses de junio y agosto.

– Poda: cuando haya florecido es conveniente hacer una poda para que la planta tenga la forma deseada.

Cómo plantar semillas de salvia
– Ubicación: elige un lugar que esté bien protegido del viento ya que puede afectarle muy negativamente. Tiene que ser una zona en la que pueda recibir la luz del sol de forma directa durante todo el año, en mayor o menor cantidad pero un poquito cada día. En la época de más calor del año conviene resguardarla cuando el sol sea muy fuerte para que no se queme.

– Abono: utiliza un fertilizante orgánico y mineral una vez al mes.

– Riego: la salvia apenas necesita humedad, así que es suficiente con regarla una vez cada dos semanas. De todas formas, en la época de floración conviene regarla de forma semanal para que pueda ser más productiva.