Cómo podar el rosal trepador
Si dispones de rosales trepadores en tu jardín, sabrás que la poda es esencial para asegurar su correcto desarrollo. Existen un montón de variedades de rosales trepadores, por lo que a la hora de podar deberás tener en cuenta el vigor, ya que algunos pueden desarrollar un vigor excesivo para un pequeño jardín, que por otro lado podría ser perfecto para superficies grandes.

Como otras plantas trepadoras, los rosales pueden crecer contra fachadas o sobre estructuras de jardín, pero su forma de crecimiento consiste en crear grandes y vigorosos chupones que una vez alcanzan su tamaño definitivo en altura, tienden a desarrollar la floración en la ramas laterales de menor vigor. Te damos las claves de la poda de los rosales trepadores a continuación.

Una pronta floración

Si lo que quieres es potenciar una pronta floración del rosal trepador, lo que tendrás que hacer es arquear el tallo vigoroso responsable del crecimiento para potenciar la aparición de tallos laterales responsables de la floración. Tras unos años desde la plantación, y tras haber arqueado las guías de sucesivos años para potenciar la aparición de tallos floreales, puede pasar que algunos tallos vayan quedando envejecidos, siendo necesaria su poda.

Cómo podar el rosal trepador

Podar los tallos vigorosos

Por otro lado, si el rosal trepador no para de crear tallos de crecimiento y no puedes arquearlos todos, una vez al año, preferiblemente en febrero, poda los tallos vigorosos que no hayas arqueado previamente.

La poda anual

En cuanto a la poda anual, consiste en recortar a 3 ó 5 yemas, lo que ha crecido en el año, y suprimir por la base todos los brotes que sean débiles o mal formados.