Cómo podar las raíces del bonsai
Todo el mundo dice que los bonsais son muy bonitos, algo que es totalmente cierto, aunque hay algunas personas que no están de acuerdo con estas plantas ya que en realidad son árboles normales que se tratan para que no crezcan, impidiendo así que sigan su desarrollo. De todas formas, los bonsais decoran millones de hogares y oficinas en todo el mundo, así que si tú también tienes uno o estás pensando en comprarlo, te daré unos consejos para que sepas cómo podar las raíces:

– Antes de comenzar con la poda debes tener a mano todo lo que vas a necesitar para ello, como el recipiente en el que vas a colocarlo después de podarlo, las herramientas que vas a utilizar, la tierra húmeda que le vas a poner y agua suficiente como para poder hacerlo.

– Lo primero que tienes que hacer es sacar el bonsai del recipiente en el que está y quitarle todo el sustrato que tiene pegado a las raíces. Quítalo con cuidado para no dañar ninguna raíz.

– Sumerge toda la zona radicular en un recipiente con agua y vigilando que las raíces siempre estén húmedas ya que así será mucho más fácil trabajar con ellas.

– Las partes de tierra que no se desprenden con el agua puedes quitarla con un pinchel o con un palillo chino, pero nunca utilices herramientas punzantes ya que puedes dañar las raíces, especialmente las que están comenzando a crecer y que son muy frágiles.

– Cuando ya tengas las raíces limpias, corta la principal a la mitad de su longitud, verás que el resto es una serie de ramificaciones de diferentes grosores y largos. Lo ideal es que podes todas aquellas que superen los 5 centímetros (contando desde la unión del tronco y la raíz).

– Cuando ya hayas terminado con la poda, llena con tierra la mitad de la maceta que vas a utilizar y coloca el bonsai en ella. Agrégale sustrato hasta que cubras todas las raíces. Para que la tierra se meta por todos los rincones puedes utilizar los palitos chinos o el pincel, además de darle golpecitos a la maceta.

– Colócalo en un lugar sombreado y donde no esté expuesto al viento y a la lluvia. Riégalo lo necesario para que todas las raíces estén húmedas. No vuelvas a regarlo hasta que compruebes que en la parte superior del sustrato ya no hay humedad.