Cómo recolectar semillas
Si llevas tiempo pensando en crear una nueva planta a partir de las semillas de ese ejemplar que tan hermoso luce en tu jardín no esperes más, porque precisamente el final del verano y el inicio del otoño son los mejores momentos para llevar a cabo la recolección de las semillas.

Aunque cada ejemplar puede tener sus particularidades, a continuación te dejamos una rápida guía para que te hagas una idea a nivel general…

El mejor momento para la recolección de las semillas es cuando las mismas se encuentran visibles, es decir, cuando la sabia de las plantas empieza a desaparecer secando las hojas, marchitando las flores y dejando las semillas expuestas en la planta.

La forma natural de regeneración de las plantas por este sistema suele ser el desplazamiento por aire o mediante el pelaje de los animales, si bien tú también puedes conseguir las tuyas propias recogiéndolas de los ejemplares marchitos: Sencillamente deberás colocar un papel bajo la rama y sacudir la planta para que las semillas caigan (si alguna no lo hace sencillamente es que no está preparada).

No obstante, no todas las plantas permiten extraer las semillas con semejante facilidad: Las semillas que se encapsulan dentro del vegetal deben ser extraídas abriendo el capullo y vaciándolo de semillas secaso bien retirando el capullo entero y vaciando el contenido en un sobre o papel.

Tras la recolección deberás guardar adecuadamente estas semillas para que acaben de secarse para poder ser plantadas. Hazlo cubriéndolas en papeles o bien en paños, pero procura no hacerlo en contenedores de plástico y mucho menos en los que tengan cierre hermético.

En cuanto a la plantación, infórmate de cómo hacerlo de forma específica para cada uno de los ejemplares que tengas en mente plantar.