Cómo regar las plantas en invierno
El invierno es una época difícil para muchas de nuestras plantas de interior, pues no sólo sufren el cambio de temperatura del ambiente sino que además tienen que lidiar con nuevos factores como la calefacción y la falta de humedad.

Todo esto repercute inevitablemente en los cuidados diarios que debemos darles, pues las condiciones del ambiente cambian de manera radical de una época del año cálida a una más fría. En este sentido el riego es también un factor a tener en consideración, por lo que debes aprender a entender el ‘lenguaje’ de las plantas, por así decirlo.

Para empezar debes saber que, durante el invierno, las plantas necesitan menos agua que en el resto de estaciones puesto que se encuentran en estado de reposo, con falta de luz y también de calor, por lo que no necesitan tanta hidratación como antes.

Aunque nunca podemos hablar de reglas universales, generalmente bastará con un riego semanal para que tus plantas se mantengan en perfecto estado. No obstante, como decíamos antes la calefacción también puede influir en las necesidades de riego, pues seca el ambiente y hace que debamos estar muy pendientes de la humedad de la planta.

Como siempre, no te fíes solamente de las guías generales y observa directamente tu planta, porque puede que ella misma te esté avisando de lo que necesita. Además de las manchas que nos advierten de que algo pasa, un buen truco para comprobar si necesita más agua es tocar el sustrato y determinar si está seco o no; si lo está, entonces deberemos humedecerlo mediante el riego pulverizado sobre las hojas y el sustrato (es preferible esto al riego directo).