Cómo sembrar árboles jóvenes
En muchas ocasiones preferimos sembrar un árbol que ya tiene vida en lugar de plantar uno nuevo, especialmente cuando queremos que se integre desde ya en la decoración del jardín o cuando queremos tenerlos así por cualquier otro motivo. Los árboles jóvenes necesitan tener un soporte mientras sus raíces y ramas se van formando, lo que evita que pueda arrancarlos el viento, además de que esto les ayudará también a crecer mucho más erguidos.

A continuación te daré la información necesaria para que sepas cómo sembrar árboles jóvenes:

– La sujeción o estacado de los árboles debe hacerse los dos o tres primeros años desde su plantación. Debe hacerse con muchísimo cuidado ya que cualquier alambre o material de sujeción que entre en cuidado con el árbol puede dañarlo. También es muy importante permitir que haya un poco de movimiento en los alambres de las estacas para que desarrollen raíces fuertes y puedan soportar algo de viento por sí mismos. Una vez que pasa el tiempo de maduración del árbol hay que retirar las estacas para que no estropee el resto de su crecimiento.

– Hay diferentes técnicas de estacado, aunque lo más importante en ese proceso es que la estaca esté en el lado por el que pueden llegar los vientos más fuertes y hacer ataduras que permitan al tronco un ligero movimiento pero sin dañarlo.

– La técnica de estaca baja se utiliza cuando ésta mide menos de un tercio de la altura del árbol. Es muy importante que entre la estaca y el tronco coloques un espaciador para evitar que se dañe la corteza.

– La técnica de estaca inclinada se utiliza colocando una estaca corta e inclinada unos 45º en la dirección que sopla el viento más fuerte y sujetarla al suelo entre las raíces del árbol.

– Los tutores no permiten al árbol tener movilidad, así que es un buen sistema para los árboles que tienen ramas muy pesadas y péndulas. Es la técnica más recomendada para las zonas donde siempre hay mucho viento.

– El entutorado doble se recomienda utilizar cuando se trata de árboles comprados en cepellón, colocando una estaca a cada lado del tronco y fijándolas con cintas flexibles.

– La envoltura es otro sistema que se utiliza muy a menudo. Se trata de una tira larga de arpillera, papel o cualquier otro material que se enreda alrededor del tronco para evitar que se queme con el sol y para que esté protegido en invierno. Se recomienda solo para árboles que tienen la corteza delgada y suele ponerse en noviembre y quitarse en mayo ya que si lo tienes en primavera y verano limitarás el crecimiento del tronco y puede coger varias enfermedades.