Cómo trasplantar arbustos
Sea porque la maceta ha quedado pequeña, porque queremos lucirlo en el jardín o por una simple cuestión decorativa trasplantar un arbusto es algo más que habitual entre las tareas de jardinería.

Pero, ¿cómo hacerlo? En este artículo te contamos las claves para llevar a cabo el trasplante, ¡no te lo pierdas!

Lo primero que debes tener en consideración es que la dificultad del trasplante variará en función del tamaño del ejemplar y también de la especie a la que pertenece.

En cuanto al momento de llevarlo a cabo, el invierno (sin heladas) es la mejor temporada puesto que el arbusto no se encuentra en desarrollo y no tendría por qué ver perjudicado su desarrollo o actividad.

Los pasos a seguir serán los siguientes:

1. Amarra las ramas con una cuerda con el fin de que no te molesten a la hora de trabajar.

2. Asegúrate de que la tierra está un poco húmeda y ve cavando alrededor de la planta hasta que el cepellón (masa de tierra alrededor de las raíces) quede suelto y podamos extraerlo junto al resto. Si el arbusto es pequeño podemos sacarlo sin necesidad de mantener el cepellón, pero resultará obligatorio en las de hoja perenne.

3. Si el ejemplar es grande deberás cubrir el cepellón con una tela y luego escayolarlo para que no pierda sustancia (deberásd dejar un día para que la escayola se seque).

4. El traslado precisará de la ayuda de otra persona en caso de que el ejemplar sea mediano o grande, pero si es pequeño podrás hacerlo tú mismo a raíz desnuda.

5. Haz un agujero en el lugar de destino y mezcla la tierra con un abono orgánico para tener un terreno más preparado para su desarrollo; luego, cúbrelo con la tierra.

6. Una vez trasplantado poda la planta y recuerda regarla cuando comiences a notar los primeros brotes.