Complementos imprescindibles en un jardín zen
Hace unos días escribí un artículo sobre cómo crear un jardín zen, uno de los estilos que más triunfan en los últimos tiempos ya que tiene innumerables beneficios. Hoy me gustaría escribir sobre complementos que se consideran imprescindibles en ese estilo de jardín, con los cuales conseguirás darle un toque perfecto y que no te falte de nada para tener un entorno zen totalmente agradable y adecuado.

A este tipo de jardín se le conoce también como “jardín seco” porque está compuesto por arena blanca en vez de por hierba, que es lo más habitual en los demás jardines. Esa es su principal característica y el principal elemento que deberás tener para poder conseguir un estilo zen como tiene que ser.

Lo que no puede faltar

– Arena: es esencial y el complemento más importante en cualquier jardín zen. Tiene que ser blanca y se utiliza principalmente para construir caminos, aunque la puedes utilizar también para decorar otro tipo de elementos, como por ejemplo jarrones. Eso sí, en el suelo, imprescindible que tenga más protagonismo que la hierba.

– Agua: la mejor opción es poner una fuente para que corra la energía positiva, lo que además representa la vida. Puede ser una fuente grande o bien una pequeñita, dependerá del espacio que tengas disponible.

Complementos imprescindibles en un jardín zen
– Rocas/piedras: representan felicidad y longevidad, por lo que trasmitirán muy buenas energías al espacio en el que las ubiques. Se pueden emplear como cerco para rodear y proteger el jardín o bien en el centro del mismo creando alguna figura con ellas.

– Vegetación: no debe haber mucha, pero sí un pequeño toque verde en alguna zona para darle algo más de vida. Crea un pequeño ambiente verde con musgo, césped o un par de plantas.