Consecuencias de la plaga del pulgón
¿Con ganas de que llegue la primavera? Pues debes saber que esta alegre y colorida estación no solo viene acompañada del buen tiempo, sino que favorece la aparición de las plagas. Una de las que más sufre las plantas es la del pulgón, que ataca tanto a los ejemplares de exterior como a los de interior, debilitándolas, contagiando enfermedades y atrayendo otras plagas.

Las plagas de pulgones son habituales en campos y jardines y pueden llegar a crear verdaderas colonias que envuelven los tallos y las hojas de los ejemplares. Suelen atacar a las plantas débiles, ya sea por falta de nutrientes o por exceso de riego, aunque también influye mucho la subida de las temperaturas. Pero, ¿qué puede provocar el ataque del pulgón en las plantas? ¡Te lo contamos a continuación!

Freno del crecimiento

El pulgón ataca a los ejemplares succionando a la planta a través de un pico largo para alimentarse de su savia. Esto provoca que el tejido del ejemplar se destruya y las hojas y los brotes nuevos se deformen. Como consecuencia, la planta frena su crecimiento y disminuye la floración.

Consecuencias de la plaga del pulgón

Transmisión de enfermedades

Por otro lado, debes tener en cuenta que los pulgones pueden transmitir enfermedades de una planta a otra. Esto sucede cuando al alimentarse de un ejemplar infectado, atacan a uno sano. Las enfermedades que más se transmiten son las provocadas por hongos como el seiridium cardinale, el cenangium ferruginosum y la negrilla.

Acabar con el pulgón

Para acabar con el pulgón deberás recurrir a un tratamiento fitosanitario durante la primavera y el verano, ya sea a primera hora del día como al atardecer. Eso sí, es muy importante realizar el tratamiento tan solo cuando sea necesario y en dosis adecuadas.