Consecuencias del exceso de riego
Uno de los mayores errores que la mayoría cometemos a la hora de dar los cuidados necesarios a nuestras plantas es precisamente el de no informarnos correctamente de cómo llevar a cabo su mantenimiento teniendo en cuenta las características especiales de cada ejemplar en concreto.

En este sentido cada planta, arbusto o árbol puede tener unas necesidades de luz, riego o abono distintas cuyo respeto y mantenimiento serán esenciales para su correcto desarrollo… Y es que de hecho aunque te cueste creerlo el riego es uno de los mayores factores de riesgo para nuestras plantas si no sabemos cómo llevarlo a cabo.

No te pierdas lo que te contamos, porque las consecuencias de un exceso de riego pueden suponer incluso la muerte de algunos de tus ejemplares.

Una de las pruebas de que tus ejemplares sufren este problema puede ser la aparición de musgo sobre la superficie del sustrato, y es que el musgo solamente puede crecer en aquellos lugares que presentan una humedad notable de forma constante.

Además, aunque la mayoría probablemente relacionaseis la lentitud o falta de crecimiento con una carencia en el riego, lo cierto es que la excesiva abundancia de agua también puede provocar un desarrollo insuficiente.

La caída de las hojas, la adquisición de un color amarillento en las mismas y las hojas con manchas putrefactas también pueden ser síntomas o consecuencias de un exceso de riego en tus ejemplares.

Por si no fuera suficiente con lo anterior, cuando existe un exceso de agua en las raíces de la planta esta puede encharcarse, lo que saturaría la entrada de aire a las mismas y dificultaría la nutrición de la planta. De este modo, las raíces podrían pudrirse e incluso acabar definitivamente con la vida de la planta.