Conseguir esquejes de arbustos
Como seguramente sabrás, la multiplicación de nuestras plantas puede darse de muy distintas formas. Una de las mejores es la reproducción por esquejes, y es que el hecho de que el tallo, hoja o raíz plantada forme parte de una planta madre garantizará que la futura planta tenga características prácticamente iguales.

Aunque se realiza más a menudo con las plantas, los arbustos también pueden proporcionarnos esquejes. ¿Quieres saber cómo conseguirlos?

Los arbustos pueden proporcionarnos básicamente dos tipos de arbustos: Los leñosos (de madera dura) y los semileñosos (de madera suave).

Hoy nos ocuparemos de los primeros, que se consiguen especialmente en arbustos de hoja caduca y en algunos tipos de hoja perenne: En los primeros deberás realizar el proceso en otoño o invierno, cuando se encuentran sin hojas. Corta ramas de un año de edad de entre 20 y 30 cm de longitud o divide los tallos grandes en otros de este tamaño y elimina las posibles hojas y brotes para evitar una traspiración que pueda secarlas.

Puedes guardarlas envueltas en manojos en algún plástico en la nevera o en lugares húmedos a unos 4ºC para plantar en primavera.

En los de hoja perenne solamente deberás quitar las hojas de la parte inferior del tallo, manteniendo así los dos o tres pares de hojas de la punta.

¿Cómo conseguir el tallo? Cada corte debe ser hecho de una manera distinta: El de las estacas debe hacerse preferentemente por debajo de un nudo, y el corte superior de 1’5 a 2’5 cm por encima de otro nudo, mientras que el corte de la base debe ser recto y el del extremo, inclinado.

Para plantarlo necesitarás arena con turba, un espacio a cubierto para las primeras semanas de desarrollo y también algunas hormonas de enraizamiento para favorecer el dificultoso proceso de desarrollo del comienzo (mejor líquidas para los esquejes leñosos).