Consejos de cultivo de la flor de cera
Es una planta curiosa donde las haya. La flor de cera (también conocida como ‘Hoya carnosa’) es una especie trepadora de que da unas bonitas flores de color blanco y rosa. Las flores acolchadas en forma de estrella y las hojas carnosas dan un aspecto un tanto peculiar a la planta, que realmente parece hecha de manera artificial.

Se trata de una planta de interior de la familia de las Apocynaceae que pocos cuidados requiere aparte del regado, por lo que es una buena planta si eres de los que no tiene demasiado tiempo para dedicarse a la jardinería. Si te ha gustado verla, ¿por qué no te animas a cultivar una en casa? Nosotros te ayudamos con la tarea.

La flor de cera es una planta de climas cálidos, por lo que aunque se encuentre en el interior de casa debemos asegurarnos de que la temperatura esté entre los 15 y los 25 grados, así como en un buen entorno de luz que le permita obtener los rayos del sol que son los que favorecerán la floración en primavera. Sin embargo, si debes elegir entre dejarlos todo el día bajo el potente sol o tenerlos en semisombra escoge siempre la segunda opción, pues los rayos muy directos y continuos podrían dañarla. Cuando no estés en casa asegúrate de no dejar ninguna fuente de aire abierta, pues esta planta no soporta las corrientes de viento.

El regado no será un problema, pues sus flores carnosas tienen siempre una provisión de agua que las ayuda a aguantar durante más tiempo sin ser regadas. Por ello, es preferible ser cautos a la hora de hacerlo y es preferible hacerlo de forma moderada especialmente en invierno, cuando las plantas necesitan absorber menos agua y por tanto hay que esperar que el sustrato se seque antes de volver a mojarla.

La única pega que tiene esta planta es su intenso aroma, que por las noches puede llegar a ser incómodo de soportar.