Consejos de jardinería ecológica
La Tierra está sufriendo los primeros impactos negativos, consecuencia de la mala gestión de los recursos naturales que estamos haciendo los seres humanos. Es importante tomar conciencia sobre la responsabilidad individual que cada uno tiene con el medio ambiente y replantearse cada acción con el fin de reducir la huella ecológica y mejorar la situación global del planeta. Por ejemplo, realizar un jardín ecológico es la mejor forma de empezar. Toma nota de los siguientes consejos para lograrlo.

Cultiva siempre que puedas especies autóctonas, que no hayan sido transportadas de otras regiones en transporte contaminante. Además, naturalmente las plantas autóctonas de la región se adaptarán mejor a las condiciones climáticas del entorno, necesitando menos riego y protección contra las plagas. Un buen consejo para no despilfarrar recursos hídricos es agrupar las plantas según la cantidad de agua que requieran. Ubica las que necesitan mayor cantidad de agua en los bordes del césped o en la parte más baja del pendiente.

Reemplaza las zonas de césped por hierbas cubresuelos. El mantenimiento del césped tiene un alto gasto de energía tanto en siegas como en riego. La actividad de regar déjala para al atardecer o durante la noche para evitar que el agua se evapore con el sol antes de llegar a las raíces de las plantas. De esta manera estarás haciendo un uso eficiente del recurso.

Rodea el contorno del jardín con plantas aromáticas que puedan funcionar como repelentes naturales de plagas. Ten en cuenta las siguientes especies: lavanda, salvia, romero, estragón, menta y ruda. También puedes realizar el desmalezamiento a mano y así evitar la utilización de productos químicos para controlar el crecimiento de las malas hierbas.

Retira las hojas, tallos u otras partes de las plantas que se encuentren afectadas por hongos u otras plagas. Luego, quema los residuos para evitar que se propaguen al resto del jardín. Cambia la iluminación exterior del jardín por otra que funcione con energía solar o eólica. El ahorro de energía eléctrica amortiguará rápidamente el gasto inicial de un panel fotovoltaico.

Prepara tu propio abono para las plantas. Construye un compost donde puedas reciclar restos de alimentos, papeles, ramas, hojas o pasto segado. Coloca una capa delgada de mulching entre las plantas. Este acolchado orgánico mantendrá la humedad en el suelo, disminuirá el crecimiento de malas hierbas y aportará nutrientes.

Si tienes un huerto para fomenta la agricultura ecológica. Es la mejor forma de cuidar nuestro planeta. La sostenibilidad de la naturaleza es vital para animales y plantas.