Consejos para abonar el césped
A menudo nos parece que plantar césped natural en nuestro jardín será la opción más fácil y rápida para mantener nuestros exteriores siempre en condiciones óptimas sin tener que prestarle demasiada atención.

Sin embargo, del mismo modo que muy posiblemente hagas con el resto de plantas, el césped también necesita ser abonado y recortado a menudo si para poder lucir tan bonito como siempre habíamos imaginado.

Si vas a plantar el césped por primera vez o si más de una ocasión has conseguido unos resultados peores de los que esperabas, presta atención a estos consejos para que el abonado del césped sea efectivo.

Para empezar debes saber que las condiciones climáticas en las que te encuentres según la época del año o de tu lugar de residencia condicionarán el empleo de fertilizantes, haciendo que debas decantarte por unos abonos u otros (mejor pregunta a un especialista de tu zona concreta). La mejor época, según los expertos, suele ser la primavera.

Antes de abonar es imprescindible que el suelo esté suficientemente húmedo, por lo que las épocas de sequía no son nada positivas para la efectividad del abono. Lo mejor es preparar el terreno para el abono los días en que tengamos previsiones de lluvia o en su defecto realizar un riego muy abundante previo a la tarea de abono.

No obstante, que la tierra tenga que estar húmeda para el abono no significa que deba estarlo la hierba, que de hecho debería estar seca.

Una vez hayas abonado el terreno debes esperar algunos días sin regarlo, esperando a que sea absorbido de forma gradual y natural por la tierra. Si en tres días no ha llovido deberás regarlo abundantemente para que la sustancia fertilizante acabe de penetrar en el suelo y pueda ser absorbido por las raíces del césped.