Consejos para cultivar sandías en casa
¿Tú también estas deseando que llegue el verano? Una de las cosas buenas que tiene esta estación es que es la época de la sandía. Y es que no hay nada como comer un buen trozo de esta fruta cuando el calor aprieta.

Lo mejor de todo es que además de sabrosa y liviana, la sandia contiene un bajo contenido calórico y tiene efectos depurativos. ¿No te parecen motivos de sobra para cultivarla en tu propia casa? Hoy en Jardín Plantas te damos unos consejos para que lo hagas.

Escoger el tipo de sandía adecuado

El primer paso para cultivar sandías en tu propia casa es decidir si quieres sembrarlas en semillas o trasplantarlas. Para ello, debes tener en cuenta que las semillas de sandía requieren temperaturas de más de 21º C para germinar. Después deberás escoger la variedad adecuada. Las encontrarás más grandes, más pequeñas con la pulpa de color rojo, de color amarillo, de forma cilíndrica, de forma esférica…

Escoger el lugar

Si vives en una zona fría, lo mejor es que siembres las semillas en un sitio interno cerrado algunas semanas antes de la última helada, para que cuando llegue la época del cultivo los tallos salgan sin dificultad. Si no, puedes plantar las semillas en la tierra varias semanas más tarde de que haya helado por última vez y la temperatura sea mayor a 21ºC.

Consejos para cultivar sandías en casa
Además, debes saber que las sandías necesitan un mínimo de 6 horas de sol al día y que producen largas enredaderas que se arrastran por el suelo ocupando mucho espacio, así que si no has optado por una variedad en miniatura, deberás dejar uno o dos metros de espacio entre cada sandía.

Labrar el terreno

Por último, deberás labrar el terreno usando una herramienta de labrado para remover la tierra y deshacer los terrones más grandes. Deberás extirpar cualquier materia vegetal que encuentres o colocarlas dentro de la tierra. Además, te recomendamos que esparzas compost para enriquecer el suelo y que averigües el pH del suelo para modificarlo si es necesario (las sandías crecen mejor en suelos con niveles de pH de 6.0 a 6.8).