Consejos para el ahorro de agua en el jardín
Como todos sabemos, el agua es un bien escaso que hay que preservar. Sin embargo, nuestro jardín puede convertirse en uno de los mayores derroche de este líquido elemental. Del mismo modo que con pequeñas costumbres cotidianas, como cerrar el grifo mientras nos cepillamos los dientes o cambiar el baño por la ducha, se pueden hacer pequeñas correcciones en nuestro jardín, para aprovechar lo mejor posible el agua. De este modo seremos más respetuosos con el medio ambiente, estaremos haciendo un favor a la ecología y también a nuestros bolsillos.

Césped de bajo consumo
Para comenzar con este ahorro de agua es preferible plantar un césped que por lo general no necesite mucha cantidad de agua para mantenerse verde y fresco, por ello lo recomendado es un césped “de bajo consumo”, formado por un compuesto por una mezcla de gramíneas y un trébol enano que echa raíces más profundas, capaces de buscar la humedad del suelo a mayor profundidad.

Aprovecha el agua de lluvia
El agua de lluvia además de ser gratuita, resulta muy beneficiosa para las plantas, además es dulce y no contiene cloro. La solución para aprovechar eficientemente el agua de la lluvia son los depósitos pluviales o canalones que la almacenan para utilizarla en el riego.

Sistemas de riego para no derrochar ni una gota
De entre todas las formas de riego, el que más ahorro permite es el de riego programado por goteo. Sin embargo, el más usado es el de aspersión, por lo que es aconsejable utilizar programadores, así como optar por aspersores y difusores de bajo consumo, los cuales son capaces de ahorrar hasta un 25% de agua. También es una buena opción instalar un sensor de humedad que evite el riego cuando el suelo contiene suficiente agua.

Minidepuradoras para reutilizar el agua para riego
Reutilizar el agua usada para otros fines en el hogar es posible con un sistema de depósitos encadenados con filtros que decantan y oxigenan el agua. Estas pequeñas depuradoras de agua permiten recuperar y reciclar toda el agua que has utilizado en casa y también la de lluvia, para el riego del jardín.

Los áridos decorativos y la corteza de pino
La decoración del jardín también es importante para el ahorro. Adornar nuestro jardín con elementos que no necesiten riego es lo ideal. Para ello podemos emplear los áridos decorativos, como piedra natural, rocallas y cantos rodados. También puedes cubrir la superficie del jardín con corteza de pino, que ayuda a conservar la humedad del suelo, al tiempo que aporta nutrientes e impide la aparición de malas hierbas.

Conservar la humedad
Otro consejo para conservar esas humedad que necesita nuestro jardín para estar radiante es utilizar sustrato con hidrocontrol, el cual te permite ahorrar hasta un 40% de agua en el jardín y en tus macetas. El secreto está en que contiene unas perlas de gel que absorben el agua de riego formando micro depósitos, entonces esta agua contenida en ellos se va liberando según las necesidades de las plantas, permitiendo un riego menos frecuente.