Consejos para el uso del riego por goteo
A la hora de elegir un riego para tu jardín, árboles o plantas tienes varias opciones, cada una de ellas con diferentes características que hacen que sean más adecuados para unas u otras plantas. El riego por goteo es uno de los más comunes y eficaces ya que está justo al pie de cada planta, con lo que el riego es totalmente personalizado y se adapta a cada una de ellas. No vale para cualquier planta, árbol o jardín, pero sí para casi todos, teniendo además muchas ventajas.

Entre las numerosas ventajas del riego por goteo está que con él se ahorra una importante cantidad de agua, que mantiene la humedad de forma constante o que permite regar con agua que tenga más sal de lo habitual. Por buscarle un defecto o inconveniente, puede ser que sus emisores pueden atascarse con facilidad, especialmente si el agua de riego tiene cal.

Desatascar el riego por goteo

Para desatascarlo, lo mejor es utilizar una aguaja e ir revisando cada gotero. De hecho, esto puedes hacerlo de forma frecuente para evitar que se atasquen. Si tienen mucha cal y son goteros desmontables, la mejor opción es que los quites y los metas en ácido cítrico hasta que la cal desaparezca. También se le quitará si lo haces con vinagre, tanto si los desmontas como si los vas a tratar en el sitio.

Cómo colocar el riego por goteo

La forma de instalación es diferente según en dónde lo vayas a poner. Así, para árboles frutales u ornamentales, lo mejor es colocar varios emisores de goteo alrededor del tronco. Si el árbol es pequeño te llegará con 2, mientras que si es grande necesitarás entre 4 ó 6 para poder cubrirlo bien. Para rosales, setos o arbustos, lo mejor es que dejes una separación de 50 centímetro entre cada emisor. Si lo vas a poner en jardines o balcones, lo mejor es comprar un kit de goteo ya que es muy fácil de instalar.