Consejos para fumigar el jardín
La fumigación siempre ha sido un tema que ha generado mucha polémica ya que hay quienes son defensores a ultranza de este método pero hay otros que están totalmente en contra. Quienes la defienden dicen que no solo es buena como solución sino que en muchos casos puede ayudarte a prevenir males mayores, mientras que los que están en contra dicen que el control natural de plagas e insectos es igualmente eficaz aunque requiere un mayor esfuerzo que la fumigación.

La verdad es que es un tema peliagudo en el que yo no voy a entrar ya que es caso de cada uno, pero como hoy te quiero hablar de la fumigación te expondré todos los puntos necesarios para que sepas cómo hacerla y qué beneficios puedes obtener con ella. Toma nota:

– En primer lugar, lo ideal es utilizarla como medida de previsión en lugar de esperar a que haya un problema grave y tengas que recurrir a ella como solución. Esto te ayudara no solo a prevenir, que es el primer objetivo, sino a cuidar todas las plantas un poquito más ya que la agresividad es menor al no necesitar tanta cantidad de productos químicos como cuando fumigas para tratar infecciones ya desarrolladas.

– Como medida de prevención al margen de la fumigación, decirte que te puede ayudar un montón cultivar plantas aromáticas ya que son las que más repelen a los mosquitos, especialmente la albahaca y la lavanda. Esto hazlo antes de fumigar ya que si lo haces cuando ya hay infección no valdrá de nada.

– Es muy importante saber qué plaga en concreto es la que se está desarrollando o cuál tiene más posibilidades ya que así podrás tratarla con mayor precisión. Debes comprar los productos concretos para cada una de ellas y utilízalos con el menor espectro posible para que haga efecto únicamente en la zona en la que tiene que estar y no dañar a otros insectos que pueden ser buenos para las plantas o el jardín.

– Cuando compres los productos necesarios infórmate de con qué frecuencia y en qué dosis debes fumigar para poder hacerlo correctamente y que tus plantas estén siempre en perfecto estado.

– Utilices el tratamiento que utilices, ten en cuenta que hay que utilizar siempre la menor cantidad de producto posible para no dañar el medioambiente y lograr los efectos deseados en cada planta.