consejos-proteger-jardin-frio

Muchas especies de nuestro jardín requieren una protección especial durante el invierno, de lo contrario el frío intenso hará mella en ellas, pudiendo causar graves daños. Si el frío es moderado, las plantas acusarán daños en sus hojas en forma de manchas o quemaduras. Pero, ante una fuerte helada, se debilitarán poco a poco y morirán. Vigilaremos las jóvenes, son más sensibles que las ya establecidas. Como medida de protección podemos cubrir con composts las coronas y los brotes rastreros.

Si en nuestra casa hace mucho frío o el calor es excesivo hay que vigilar que nuestras plantas no sufran malformaciones. En general, no de deben vegetar por debajo de 12-14 grados centígrados. Por eso evitaremos las variaciones de temperatura entre el día y la noche, aislando la casa mediante relleno de tabiques huecos, doble acristalamiento, etc. También hay que tener en cuenta la calefacción, unos 16-18 grados son ideales para aucuba, aspidistra y clivia.

Para que las plantas de la terraza o porche no pasen frío podemos concentrarlas en un rincón resguardado, orientado al sur. Si no es suficiente cubriremos, sobre todo los cítricos ornamentales, buganvillas, palmeras, rosas chinas y fuchsias. Para ello usaremos cartones o bolsas de plástico, que debemos agujerear para permitir la circulación de aire.

Al llegar el invierno todos los recipientes pasan por la prueba de la resistencia al frío, igual que las plantas que albergan. Para que no se formen grietas, sobre todo en los de terracota o cerámica, envolveremos en arpillera, periódicos, cartón o plástico de embalar. Además de proteger los tiestos daremos calor a las raíces.

Si los daños son ligeros, quemaduras o manchas, la recuperación es sencilla: despuntaremos las ramillas con hojas afectadas, brotarán de nuevo pasadas unas semanas. La solución de complica con heladas fuertes y duraderas. Las yemas latentes de muchas plantas mueren al exponerse al viento gélido y la planta no puede brotar.

En general, para que las plantas no sucumban ante el frío se aconseja hacer un correcto abonado rico en fósforo y potasio para endurecer los tejidos o utilizar mulching de corteza de pino o abonos orgánicos con el fin de evitar daños en las raíces. Pero, sobre todo, lo más práctico es utilizar especies que se adapten a las temperaturas de nuestro jardín.