Consejos para recoger setas
Con el otoño por fin ha vuelto una de las aficiones de muchas personas: la recolección de setas para el consumo, y es que nos encontramos en plena época para esta actividad.

No obstante, hay que andarse con mucho cuidado a la hora de realizarla no solo porque podríamos perjudicar al medio ambiente sino también porque podríamos escoger ejemplares perjudiciales para nuestra propia salud.

Si te animas a buscar setas este año hazlo a conciencia y teniendo en cuenta todos los consejos que te dejamos a continuación.

– Conocimiento mínimo: No cualquiera está preparado para seleccionarlas, y es que de las 3.500 especies europeas solo 100 son comestibles y más de 35 son toxicas hasta el punto de que cinco de ellas pueden producir la muerte. Las más destacadas son la Amanita caesarea, el Boletus edulis, el Cantharellus lutescens o Lactarius deliciosus, por ejemplo.

– Condiciones: Para recogerla no deberá estar inmadura, vieja o picada por insectos y animales, pues podrían resultar indigestas. Tampoco debes tomar aquellas que estén en zonas públicas como parques o carreteras puesto que podrían estar contaminadas.

– A rechazar: No cojas setas que tengan en su superficie volva, láminas y anillo de color blanco, amarillo o verdoso (Amanita), las de tamaño pequeño o mediano (5 cm. de diámetro) con láminas blancas, las de menos de un centímetro de diámetro, las de madera o crecidas en praderas o las que tienen sombrero cerebriforme o de silla de montar.

– Recogida incontrolada: Es la causa de que muchas especies se encuentren en peligro de extinción. Si quieres evitarlo acude a cotos de setas de pago y acceso limitado o apúntate a actividades sostenibles organizadas.

– Modo de recolección: Extrae toda la seta con el pie completo (pero sin la tierra o madera donde crece), límpiala y guárdala en una cesta de mimbre para que se mantenga a la perfección, pues en las bolsas de plástico los ejemplares se mezclan y se deterioran incluso llegando a fermentarse.