Consejos para trasplantar esquejes en agua
Si eres aficionado a la agricultura y la jardinería seguro que has oído hablar de los esquejes. Se trata de un tipo de propagación (no reproducción) que consiste en separar de la planta madre una porción de tallo, raíz u hoja que posteriormente se coloca en determinadas condiciones favorables que inducen a la formación de raíces, obteniéndose una nueva planta independiente que en la mayoría de casos es idéntica a la planta madre.

Aunque hacer esquejes no resulta demasiado complicado, lo cierto es que hay que tener en cuenta una serie de factores, especialmente a la hora de trasplantarlos. Hoy en Jardín Plantas queremos centrarnos en este último punto para que tengas éxito en la tarea de multiplicar tus plantas. ¿Nos acompañas?

Ambientes templados

Debes tener en cuenta que los esquejes deben permanecer en ambientes templados. De hecho, no es nada recomendable exponerlos de forma directa al sol, ya que corren el riesgo de secarse.

Consejos para trasplantar esquejes en agua

Longitud de las raíces

Por otro lado, debes saber que la longitud de las raíces, que crecen muy finas y sensibles, determinará el momento apropiado para llevar a cabo el trasplante. Así, no conviene dejarlas crecer demasiado ni precipitarse. Lo mejor, entonces, es trasplantar los esquejes cuando la raíz mida 5 cm.

Depositarlas en la maceta

Cuando las raíces hayan alcanzado la longitud que acabamos de decirte (5 cm), deberás depositarlas en una pequeña maceta con tierra mezclada al 20% con arena o turba. Es útil conservar los esquejes trasplantados bajo un film de plástico, colocado con dos tutores, alrededor de un mes. Durante ese tiempo deberás regar la planta por inmersión de forma continuada. Acabado este periodo, destapa el ejemplar y colócalo en una posición intermedia, entre sol y sombra.