Consejos para trasplantar a una maceta
Trasplantar consiste en cambiar el sitio que ocupa una planta por otro. El trasplante de una planta de un lugar a otro puede ser necesario tanto por cuestiones estéticas como por factores relacionados con la salud. Por ejemplo, si la planta ha crecido, será necesario trasladarla a un recipiente mayor para que pueda vivir.

Para comprobar si una maceta se ha quedado pequeña, deberás realizar una prueba sencilla. Te la explicamos a continuación y te damos algunos consejos para que realices el trasplante de una maceta a otra.

Comprobar que la maceta es pequeña

Para saber si una maceta se ha quedado pequeña, deberás dejar de regar la planta durante uno o dos días y, con la tierra seca, poner la maceta boca abajo. Si al girarla, siempre con mucho cuidado, se comprueba que el cepellón está muy adherido y no se desprende de la maceta, querrá decir que hay muchas raíces y hace falta un recipiente nuevo. En cambio, si cede con facilidad, el trasplante podrá posponerse.

Consejos para trasplantar a una maceta

Preparar la tierra nueva

Antes de hacer el trasplante, deberás preparar la tierra en la maceta nueva. Este procedimiento tiene una importancia crucial en estos casos, ya que la tierra también se desgasta. Ten en cuenta que debes añadir materia orgánica o abonos naturales para garantizar la presencia de sustratos y nutrientes necesarios.

Cómo sacar el cepellón

Por último, te recomendamos que humedezcas la tierra de la maceta de origen un día antes para que no esté demasiado seca. Así, el día del trasplante, desprende el cepellón de la maceta con un cuchillo o una pala pequeña antes de extraerlo. De este modo, evitarás roturas no solo en el cepellón, sino también en las raíces y en el tallo.

Las mejores épocas del año para realizar el trasplante son las de clima templado, en particular la primavera, antes de la floración.