Consejos para un riego perfecto
A la hora de regar las plantas, mucha gente coge una regadera o una botella y se pone a ello sin tener en cuenta diversos factores que son muy importantes para que crezcan y puedan vivir completamente sanas. Hoy te daré algunos consejos para regar las plantas:

Planifica el regado, no lo tomes como una actividad en plan “aquí te pillo, aquí te mato”. Debes establecer un horario y una fecha para cada planta, ya que cada una requiere unos cuidados diferentes.

- Las plantas se pueden regar en cualquier momento del día, aunque si tienes algunas sensibles propensas a quemarse con el sol (cuando lo haya claro), pues riega únicamente las raíces por la mañana bien tempranito o por la tarde cuando el sol no le pegue mucho y el agua vaya a evaporarse menos.

– Asegúrate de que riegas todas las raíces. Muchas veces se cae en el error de que al regar el tallo ya se cree que las raíces están servidas, pero no es así. Las raíces pueden extenderse mucho, así
que ocúpate bien de cada una de ellas.

– Tienes que regar despacio para que no se desborde el agua y para que no caiga con fuerza sobre la planta. Echa chorritos lentos y si la planta absorbe muy rápido riégala un par de veces, pero siempre con cuidado y lentitud.

– Las raíces está claro que necesitan agua, pero también aire, así que entre riego y riego deja que se sequen bien para que puedan absorber todos los elementos de la tierra que son muy importantes ya que los absorbe como nutrientes.

– Si tienes plantas nuevas, deberás regarlas con mayor asiduidad que las más viejas hasta que sus raíces se acostumbren al regado y puedas espaciar cada uno de ellos hasta que te sirva con regarlas todas a la vez.