Cosas que no sabías para hacer compost
El compost es un imprescindible para todo jardinero ya que es una forma muy importante para que las plantas se mantengan sanas y crezcan fuertes y saludables. Pero hay muchas cosas que puede que no conozcas sobre el compost y es muy seguro que te gustará conocer, no sólo por conocer más cosas sino porque te ayudará a tener un compost en mejores condiciones y mucho más rico para tus plantas.

Las pelusas sirven para tu compost

¿Sabías que las pelusas de tu secadora y de tu ropa pueden servir para agregarlo a tu pila de compost orgánico? Las pelusas de tu ropa son estupendas para ayudarte a retener la humedad del suelo, así que la próxima vez que veas pelusas de tu ropa en tu secadora o por tu hogar, ¡no te enfades ni las barras! ¡Guárdalas todas para agregarlas en tu compost!

El papel triturado también va bien

Si en tu oficina utilizas una trituradora de papel, también es una buena idea para reciclar. Puedes coger un poco de ese papel triturado y en lugar de llevarlo todo al contenedor azul, coge un poco y ponlo encima de tu pila de compost.

No deseches los pelos

Si eres de las personas a las que se le cae el pelo en la ducha o que llena el cepillo de cabello que se cae, o quizá tu mascota también pierde pelo… no lo tires a la basura y utilízalo para tu compost. El cabello tiene mucho nitrógeno por lo que es ideal para tu compost orgánico.

Cosas que no sabías para hacer compost

¿Vives cerca de la playa?

Quizá eres de las personas afortunadas que viven cerca de la playa. En este caso puedes reunir algunas algas, enjuagar la sal con una manguera de agua dulce y añadirlo a tu pila de compost. Es una gran manera de potenciar tu compost y que sea mucho más rico, pero recuerda que las algas deberán estar totalmente limpias de sal, la sal no es buena en absoluto para tu compost.

Compost rápido

Recuerda que para hacer compost necesitarás una gran variedad de restos de comida (cáscaras de vegetales, corazones de manzana u otros desechos, pero sin carne ni productos lácteos). Por lo que si tienes mucha prisa y no puedes hacer un compost adecuado, puedes utilizar estos restos y pasarlos por una licuadora hasta que quede un líquido consistente. Después tendrás que añadir al líquido la misma cantidad de agua y verterlo sobre las plantas, después cúbrelo con una capa de turba y habrás conseguido un compost express.