Crisantemo, la flor típica del otoño
Ya ha llegado la hora de decir adiós al verano y dar la bienvenida al otoño, por mucho que nos pese a muchos. Sin embargo, que llegue la época del frío y las lluvias no significa que tengamos que olvidarnos de poner plantas en nuestras vidas, sino todo lo contrario. Hoy queremos que conozcas el crisantemo, una flor típica de otoño, que nos da la oportunidad de dar color al jardín en la época del año en la que se pone todo gris.

En forma de margarita, esta flor asiática está hoy en día extendida en todo el mundo. Sus formas y colores suponen una explosión de vitalidad y alegría para el jardín en los meses de setiembre y octubre. Además, se trata de una especie con una gran cantidad de ventajas en la facilidad de cultivo: pleno sol, temperaturas suaves, riego frecuente y abono cada 15 días.

Crisantemo, la flor típica del otoño
Debes saber que al crisantemo le gusta el sol, por lo que tendrás que tenerlo en un sitio muy bien iluminado y alejado de las corrientes, aunque también alejada del calor, ya que no lo soporta demasiado bien. También es recomendable que le cortes las flores marchitas para estimularla a que siga floreciendo.

El género chrysanthemum comprende unas 37 especies de plantas procedentes del este de Asia. Los ejemplares cultivados, presentan flores grandes, muchas de ellas con cabezuelas florales simples, dobles, semidobles o en forma de bola y con una gama de colores más amplia que las especies silvestres de las que proceden: blanco, crema, amarillo, varias tonalidades de rosa y lila, melocotón, burdeos, caoba oscuro…

El crsitantemo es una flor cargada de simbolismos. En Occidente se utiliza tradicionalmente como ofrenda en el Día de los Difuntos, mientras que en Asía se le considera la representación de la longevidad. ¿Lo pondrás en tu hogar?