Cuidado y mantenimiento de las flores cortadas
Las flores son un regalo recurrente en muchas ocasiones, especialmente durante la primavera; asimismo, cada vez más gente compra flores frescas en esta época del año para decorar el interior de sus hogares o alegrar su oficinas con alegría, color y olor. Lo especial de las flores cortadas no se encuentra sólo en un belleza: las flores también representan emociones y expresan estados de ánimo, como el amor, la amistad, el agradecimiento, o el respeto. Hay flores para todos los gustos y con ellas se pueden crear infinidad de ramos y combinaciones decorativas.

A veces se apuesta por una planta en lugar de por unas flores cortadas “porque la planta dura más”, sin embargo las flores con un cuidado adecuado pueden disfrutarse durante mucho más tiempo. Asegúrese de adquirir siempre las flores más frescas, y para empezar sólo necesita un jarrón o un recipiente adecuado, un cuchillo y un nutriente o conservante floral adecuado a la flor que quiera mantener.

A ser posible, llévelas directamente a casa, délas un corte sesgado al tallo de unos 2 cm y póngalas lo antes posible en agua. Manténgalas fuera del alcance del sol directo y procure no dejarlas cerca de fruta madura o de hortalizas: producen etileno, que acelera el proceso de envejecimiento de las flores marchitándose, lo mismo que puede suceder con el humo del tabaco.

Rellene regularmente el jarrón de agua y la dosis recomendada por el fabricante de conservante (el truco de la aspirina en el agua es válido, pero más caro; si pensamos tener flores en casa regularmente nos compensa más el producto específico) y cámbiela cuando esté sucia, lavando a ser posible el jarrón. Se recomienda no usar agua con alto contenido en cloro, especialmente si se trata de flores de bulbo, como los tulipanes, para lo cual bastará con dejar reposar el agua del grifo unas horas antes de poner las flores en ella.