Cuidados del árbol serpiente
Se llama oficialmente radermachera pero todo el mundo lo conoce como el árbol serpiente, un pequeño árbol de crecimiento rápido y hoja perenne que tiene su origen en Taiwan y China. Pertenece a la familia de las Bignoniáceas y tiene hojas muy bonitas de color verde brillante y con forma ovalada. También tiene flores, que son con forma acampanada y en diferentes colores.

Se suele utilizar en interiores y aunque no florece sí es muy interesante su follaje, y si se cultiva en exterior puede llegar a los 30 metros de altura. Sus cuidados no son muy complicados, y por muy pocas atenciones podrás tener un ejemplar precioso.

Cuidados básicos

– Ubicación: esta especie necesita estar en un lugar muy luminoso pero en el que no se reciban los rayos del sol de forma directa.

– Temperatura: lo ideal es que pueda estar entre 18-22ºC durante el verano y entre 12-16ºC durante el invierno. Es una especie muy sensible a los cambios de temperatura, especialmente si son muy bruscos. Es recomendable también que esté a salvo de corrientes de aire ya que son perjudiciales.

– Suelo: el más adecuado es el que utilice un sustrato de calidad, y por supuesto un buen drenaje.

– Riego: tiene que ser abundante para que la tierra esté siempre húmeda pero sin que se encharque. Utiliza siempre agua sin cal, y pulveriza también las hojas una vez a la semana para que no pierdan humedad.

– Poda: deberás hacer únicamente la de formación para controlar su crecimiento, tanto en interior como en exterior.

Cuidados del árbol serpiente
– Abono: aplica un fertilizante mineral cada 15 días pero solo durante la primavera y el verano.

– Plagas y enfermedades: si tiene poca humedad será atacado fácilmente por la araña roja, así que vigila especialmente este aspecto.

– Multiplicación: el método más efectivo es por esquejes realizados primavera o verano.