Cuidados del arbusto cestro
La conocida como planta cestro pertenece a la familia de las Solanáceas, a su vez dentro del género Cestrum, el cual está formado por más de 170 especies de arbustos que tienen su origen en diferentes regiones tropicales de América, especialmente de México. Las especies más conocidas son cestrum confertum, cestrum parqui, cestrum purpureum (galán rojo) o cestrum nocturnum (galán de noche).

Son arbustos que pueden llegar a alcanzar los 4 metros de altura si se dan las condiciones adecuadas, y tiene hojas brillantes que pueden ser perennes o caducas, según la especie. Estas hojas tienen el borde entero y un color verde oscuro muy bonito. El cestro produce ramilletes de flores con forma tubular, muy perfumadas y que puede ser de color rosa, amarillo, rojo, blanco o púrpura. Suelen florecer en primavera o verano pero la verdad es que puede hacerlo en cualquier momento del año.

Cuidados básicos

– Ubicación: necesita estar en un lugar a pleno sol, aunque también se puede desarrollar perfectamente en zonas de semisombra.

– Temperatura: el único requisito que tiene en este sentido es que no soporta las heladas ni las temperaturas muy frías, debiendo estar todo el año por encima de los 8ºC.

– Suelo: tendrá que ser blanco y tener una buena cantidad de estiércol.

– Riego: debes regar dos veces por semana de forma abundante pero sin encharcar demasiado. Más o menos riega con un cubo de agua.

Cuidados del arbusto cestro
– Abono: será suficiente con el abono de jardín que aplicas de forma anual.

– Poda: tiene que ser enérgica cuando comience la primavera para fortalecer el ejemplar.

– Plagas y enfermedades: es un arbusto muy propenso al ataque de pulgones, así que vigila mucho para que no lo sufra.

– Multiplicación: se hace a partir de esquejes en primavera o finales de verano, teniendo en cuenta que deben enraizar en un suelo arenoso.