Cuidados básicos del jardín
Cualquier persona que posea un pequeño terreno en el exterior del hogar adorará ver crecer en él algunas hermosas plantas y flores que le den un aspecto más alegre y acogedor a la vez que un aroma encantador.

Sin embargo, no todos somos unos expertos ni tampoco unos manitas en las labores del jardín, motivo por el cual muchos todavía temen ponerse manos a la obra con el cultivo de algunos ejemplares en el jardín.

Tranquilo, porque si estás muy verde en el tema aquí te dejamos una rápida guía con los cuidados más básicos que deberás proporcionar a las plantas de tu jardín, ¡esperamos que sea de utilidad!

– Luz: Las necesidades concretas dependen de cada ejemplar, aunque es una guía que debes seguir de forma religiosa si quieres que tus plantas se desarrollen con normalidad. Generalmente habrá las que precisen estar expuestas directamente al sol, a la semisobra o a directamente a la sombra.

Cuidados básicos del jardín
– Abono: Como en el caso anterior cada ejemplar es un mundo, así que lo que debes tener claro es que tus plantas tarde o temprano siempre requerirán nutrientes extra que probablemente no puedan adquirir individualmente y de forma natural. Existen distintos tipos de abonos y fertilizantes con periodos de utilización distintos que van desde los quincenales hasta los semestrales, por ejemplo.

– Riego: Debes tener en cuenta las necesidades de agua y humedad de cada ejemplar, la época del año en la que te encuentras (en invierno todas precisan menos riego) así como el tipo de suelo en el que se encuentra en función de si retiene en mayor o menor medida la humedad. Ten en cuenta también cuales son las mejores horas del día para hacerlo según el ejemplar.

– Limpieza: Eliminar las malas hierbas que empeoran el aspecto de tu jardín y realizar podas puntuales es esencial para prácticamente todos los ejemplares, que en algún momento verán marchitas algunas de sus flores, podridos algunos de sus frutos o se verán excesiva e incontroladamente desarrollados.

– Control: Debe ser diario, y es que no sabes en qué momento preciso las plagas o los hongos pueden comenzar a afectarles. Como se suele decir ‘más vale prevenir que curar’, así que no olvides utilizar algunos plaguicidas o fungicidas de vez en cuando para prevenir las enfermedades en tus ejemplares.