Cuidados básicos para el árbol de mandarinas
Desde bien pequeña siempre me han gustado las mandarinas y sus árboles. Quizá por haberme criado en la tierra de los naranjos le tengo especial cariño, pero no podrás negarme que es una fruta muy nutritiva que además queda muy decorativa en cualquier jardín, ¿verdad? La mandarina es una fruta muy demandada en todo el mundo y procedente del sudeste asiático.

Hoy quiero hablarte sobre los cuidados básicos que necesita un árbol de mandarinas para que lo tengas siempre saludable en tu jardín y que además te proporcione ricas y sabrosas mandarinas llenas de vitamina C. Principalmente tendrás que tener en cuenta para su bienestar el clima, el suelo, el riego, la poda, el abono… ¡y podrás disfrutar de su increíble sabor y de su belleza en su jardín!

Compra el árbol

El primer consejo que te doy es que compres el árbol ya crecido para después trasplantarlo porque no siempre se consiguen buenos resultados cuando se planta el árbol de la mandarina desde la semilla. Por eso y para asegurarte unos buenos resultados mejor comprar el árbol ya crecido y con un estado saludable.

Para ello tendrás que escoger una maceta de un buen tamaño porque necesitará que sus raíces crezcan libremente sin opresiones. Deberás fijarte en esto especialmente para que la maceta que escojas sea la adecuada.

Mucho sol

El árbol de mandarinas necesitará mucho sol por lo que tendrás que elegir un lugar privilegiado en tu jardín. Aunque es un árbol que resiste bastante bien al frío no sobrevivirían a una helada por lo que si vives en un clima donde pueden haber heladas frecuentes te aconsejo que los días de mayor frío coloques la maceta de tu árbol dentro de tu hogar y cuando quieras pasarla a la tierra lo hagas en un lugar donde siempre dé el sol.

Cuidados básicos para el árbol de mandarinas

La importancia de la tierra

El árbol de mandarinas necesita mucho abono y micronutrientes por este motivo debes proporcionarle siempre un buen riego, pero deberá ser un riego que no encharque ni que tampoco falte, es decir procura que la tierra esté húmeda pero sin estar mojada.

Cuando tengas el árbol aún dentro de la maceta deberás regarlo únicamente cuando la parte superior de la tierra lo toques y esté seco. Pero recuerda que las primeras semanas del traspaso a la tierra necesitará mucha agua hasta que se haya establecido del todo en el suelo, así que será mejor regarlo diariamente.

Abono y poda

Además resulta muy importante que durante el primer año de vida del árbol que fertilices la tierra por lo menos dos veces durante el año.

La poda también es importante para poder desechar aquellas ramas débiles, enfermas o muertas por lo que la poda anual también será necesaria.