Cuidados y cultivo del eneldo
El eneldo pertenece a la familia de las Apiáceas y al género Anethum, el cual está formado por tan sólo 4 especies de plantas herbáceas que tienen su origen en la zona del Mediterráneo. También se conoce como aneto o hinojo hediondo, y es una planta que se cultiva como si fuera anual aunque es herbácea. Tiene el tallo hueco, erecto y de color verde con estrías blancas que puede llegar a superar el metro de altura.

Sus hojas están muy divididas y se disponen de forma alterna. Tiene flores muy pequeñas y amarillas que dan lugar a frutos ovoides, y toda la planta tiene un aroma muy fuerte pero agradable. Se suele utilizar en jardines aromáticos o cultivarse en maceta para utilizarla posteriormente como condimento. Además de tener uso culinario, tiene también diversas propiedades medicinales.

Cuidados básicos

– Ubicación: como mejor se desarrolla es estando en un lugar a pleno sol, aunque podría irle bien en semisombra siempre y cuando reciba algo de sol al día.

– Temperaturas: lo ideal es que sean templadas, aunque puede resistir algo el frío. Evita las heladas ya que no las soporta.

– Suelo: el perfecto en su caso es uno que sea poco calizo, que esté bien drenado y que tenga una buena capacidad para retener la humedad.

Cuidados y cultivo del eneldo
– Riego: deberá ser regular para que la tierra pueda tener siempre algo de humedad, pero con mucho cuidado de que no se encharque. Te darás cuenta de que necesita más agua porque se pondrá algo mustia, pero nada más regarla se recupera sin problemas.

– Abono: aplica un fertilizante a base de materia orgánica antes de sembrar.

– Plagas y enfermedades: si sufre sequía puede ser atacada de forma sencilla y brutal por pulgones, así que vigila muchísimo sus riegos.

– Multiplicación: el mejor método para hacerla es por semillas sembradas a finales del invierno o principios de primavera.