Cuidados de la bromelia
La bromelia es una de las plantas más bonitas que hay aunque no es conocida por todo el mundo. El estilo que tengan sus hojas depende de la especie que sea pero normalmente son alternas y en espiral, lo que le da un aspecto muy bonito. Los colores también dependen de la especie así que puedes conseguir combinaciones realmente bonitas.

Sus flores son grandes y muy vistosas y nacen del centro del grupo de hojas que se forma con la espiral. Son en colores fuertes y los pétalos tienen escamas. En definitiva, la bromelia es una de las plantas de interior más bonitas y decorativas que existen y puede llegar a alcanzar hasta un metro de altura. Aquí te dejo los cuidados de la bromelia para que puedas sacarle el máximo partido:

– Abono: En primavera y verano hay que abonar cada 15 días y hacerlo con una mezcla de tierra de jardín, arena y turba, todo ello a partes iguales. El resto del año será suficiente con abonar una vez al mes o en función de las necesidades que vaya teniendo en cada momento.

– Riego: Es una planta que no necesita mucho agua así que será suficiente con llenar la copa que se forma en la roseta de las hojas una vez por semana. De todas formas, viene bien que la rocíes un poquito con agua cada día para que esté siempre fresca. Hay que dejar secar la tierra entre riego y riego y en invierno no se debe regar.

– Luz: Soportan muy bien la luz aunque no directamente los rayos del sol. Hay que ponerlas en un lugar luminoso pero protegido de los rayos solares. Además, debe ser un sitio que tenga buena ventilación.

– Temperatura: Necesita buenas temperaturas todo el año y lo ideal es que siempre esté entre 15 y 25ºC. En verano puedes sacarla al exterior si las temperaturas son buenas.

– Sustrato: No se recomienda el uso de fertilizantes ya que si se utilizan mal pueden causar graves daños en la planta.

– Reproducción: Pueden multiplicarse gracias a semillas o por la plantación de retoños, que es la mejor opción ya que no tardan ni tres años en convertirse en adultos, mientras que por semillas puedes tardar hasta seis en alcanzar la madurez.

– Floración: Se produce entre los meses de abril y junio y más o menos cada dos o tres años, depende de las condiciones ambientales.

– Plagas y enfermedades: Si la cuidas bien es muy raro que desarrolle alguna enfermedad, pero si te descuidas pueden aparecer hongos o insectos que dañen tanto las hojas como las flores y las raíces.