Cuidados de la Bugambilla
Si estás buscando una planta trepadora alternativa a los tradicionales rosales o la hiedra pero con mucho color, la Bugambilia es el ejemplar que estás buscando.

Este precioso arbusto de origen brasileño ofrece preciosas flores rosadas, blancas, amarillas, rojas o moradas en ramas espinosas que pueden alcanzar hasta los 8 metros de altura.

Por suerte, a pesar de todo el cultivo de esta planta no es demasiado complicado: La Bugambilia precisa estar en lugares muy soleados y, de hecho, necesita los climas más cálidos para desarrollarse en las condiciones ideales.

En cuanto al riego, un par o tres veces por semana será suficiente en los meses más calurosos de la primavera y el verano, pero en otoño podrás reducirlo a un solo riego semanal y en invierno será suficiente con humedecerla solamente cuando la tierra se encuentre seca.

Para conseguir una planta más bella y vigorosa puedes añadir un poco de fertilizante líquido en el agua de riego una vez cada quince días durante los meses de primavera y verano.

Algo que debes tener muy en cuenta es que debido a sus dimensiones (la planta se apoyo en la pared) es necesario que coloques algunos alambres que la sujeten junto a la pared tanto por seguridad como para controlar el espacio en el que se desarrolla.

Para cultivar esta planta en tu jardín deberás conseguir algunos esquejes de madera blanda de un buen ejemplar a finales de verano, aproximadamente. Si se te pasa esta época, busca esquejes de madera dura y ponlos a enraizar en arena o en una mezcla arena y turba.

Además del nombre científico de este arbusto, Bougainvillea, el ejemplar también es conocido como Buganvilla, Santa Rita, Veranera, Camelina, Trinitaria, enredadera de papel o Buganvilia, entre muchos otros. ¡Apunta los nombres antes de pasar por tu tienda especializada!