Cuidados de la Calatea
La Calatea es una de las plantas ornamentales más comunes en interiores, y es que esta especie de origen centroamericano da un toque natural, salvaje y muy decorativo a nuestros hogares sin unos cuidados que nos roben demasiado tiempo.

Si ya tienes una de estas o si te estás decidiendo entre varios ejemplares atiende a lo que te contamos, pues son las principales claves de cultivo de este ejemplar.

La calathea es una planta característica por sus grandes y verdes hojas, aunque lo cierto es que la forma y el color de las mismas puede variar bastante en función de la especie concreta de la que se trate.

En general, no obstante, estas plantas suelen tener unos cuidados comunes que deberás seguir en la medida de lo posible:

– Temperaturas: Su origen tropical hace que estas plantas estén hechas a climas muy cálidos, por lo que la temperatura óptima en la que deberían desarrollarse debería estar entre los 18 y los 24º; no obstante, podría desarrollarse bien en temperaturas inferiores siempre y cuando no superasen los 5 y 9º. Ten en cuenta que es una especie de origen húmedo, por lo que lo mejor es mantenerla alejada del calor de los calefactores o podría deteriorarse.

– Luz: Debe estar en zonas bastante luminosas, lo que no se traduce en colocarla en espacio donde los rayos del sol incidan de forma directa.

– Riego: Dependerá de la época y el estado en el que se encuentre el ejemplar en concreto, aunque generalmente los riegos deberán ser abundantes durante su desarrollo y más moderados durante el invierno. Comprueba que el sustrato está ligeramente seco antes de regar y procura no pasarte y encharcar la tierra.

– Abono: Bastará con un moderado abono quincenal o mensual durante la primavera y el verano.

– Plagas: Cuidado con la araña roja y la cochinilla.