Cuidados de la chumbera
Para decorar el hogar hay un montón de plantas de interior que le darán un aspecto determinado según la especie que elijas, y es que eso es algo también muy importante a tener en cuenta ya que formarán parte activa en la decoración. Entre las muchas que puedes elegir está la chumbera, una planta muy versátil que no solo decora sino que da frutos y protege el ambiente, lo que la convierte en una de las mejores opciones para tu hogar.

Las chumberas suelen verse sobre todo en las zonas mediterráneas y tiene forma ovalada aunque son planas y carnosas. Son de color verde y tienen varias espinas y pelusas que pueden ser muy molestas si las tocas con las manos, como sucede con cualquier cactus. Al ser plantas de climas secos siempre reservan agua en su interior y evita que se evapore. Toma nota de los cuidados de las chumberas:

– Temperatura: Se adapta muy bien a ambientes muy calurosos y hasta los más desérticos, siendo además lo normal que crezca siempre recibiendo sol, aunque si la plantas en macetas no necesita tanta temperatura, será suficiente con un poco de luz natural y se desarrollará perfectamente.

– Suelo: No suele tener problemas para germinar ni aunque esté en un suelo poco fértil, aunque sí debe ser un terreno muy permeable para que el agua pueda canalizarse bien y que las raíces absorban todo lo posible. La tierra que vayas a utilizar mézclala con arcilla, cal o arena.

– Abono: Se recomienda una vez al año ya que ayuda a que la tierra no se apelmace y así reciba los nutrientes que puede haber perdido desde el momento de su plantación o desde la última vez que se abonó.

– Riego: Debe ser moderado ya que, como he dicho anteriormente, tiene mucha capacidad para retener el agua. En verano es cuando más debes regala ya que hace más calor y además está floreciendo, pero ten mucho cuidado en invierno con no regar de más ya que se puede ahogar.

– Frutos: Se llaman “higos chumbos” y suelen estar maduros en primavera. Ten cuidado al separarlos ya que las espinas de las palas pueden cortarte, así que ponte siempre unos guantes y utiliza un cuchillo y un poco de agua. Elimina la pelusa que los recubre.