Cuidados de la Cinta
De entre las especies de interior más utilizadas para decorar el hogar encontramos la Cinta (Chlorophytum comosum), una bonita planta ornamental de hojas alargadas.

La planta se abre como una roseta central con sus preciosas hojas largas y lanceoladas (de 20 a 40cm) de un profundo color verde en los extremos que van aclarándose a medida que nos acercamos al interior en unos tonos entre el amarillo, el verde claro y el blanco. Por si tal belleza no fuera suficiente, entre los largos tallos delgados de este ejemplar asoman algunas florecillas blancas que dan la imagen dulce a la planta.

Los cuidados de esta planta no son demasiado complicados ni te robarán mucho tiempo, pero es esencial que lleves un buen mantenimiento para asegurar su perfecto desarrollo. Debes tener en cuenta que las condiciones lumínicas influirán en el color y en la belleza de sus hojas (que pueden estar más brillantes o más pálidas), por lo que debe ubicarse en espacios muy bien iluminados por la luz natural dentro del hogar, incluso bajo la luz directa del sol en invierno.

Deberás regarla de forma moderada (tranquila, que su sistema radicular aguanta la escasez de agua) y abonarla aproximadamente una vez al mes en invierno y cada 15 días en verano. Para mantenerla al 100% es aconsejable ir eliminando las hojas secas, que suelen aparecer cuando la planta está en un ambiente con la humedad en el aire demasiado baja o cuando la temperatura es superior a los 30 grados.

Ve con especial cuidado durante los meses de invierno, pues la calefacción del hogar puede ser muy perjudicial en tanto que afecta a las dos condiciones anteriores (humedad y temperatura); riega un poco más a menudo la planta para mantenerla hidratada y no la coloques cerca de los radiadores de calefacción.