Cuidados de la cordyline fruticosa
La cordiline es una planta de la familia de las agaváceas que tiene como nombre científico Cordyline Fruticosa y que es originaria de zonas tropicales. Es una planta frágil que necesita vivir en un clima húmedo para poder desarrollarse correctamente y que tiene unas hojas que pueden llegar a medir hasta 30 centímetros. La planta puede alcanzar los 60 centímetros de altura.

Es una planta muy bonita que quedará genial tanto en espacios exteriores como en el interior de tu hogar y que florece de forma espectacular cuando llega el verano. Puedes conseguir unas 15 especies diferentes, cada una con sus particularidades para que se adapten perfectamente a lo que buscas. Toma nota de los cuidados de la cordyline fruticosa:

– Iluminación: necesita estar en zoans de sombra pero que no sean muy oscuras ya que las hojas perderían intensidad.

– Abonado: tendrás que hacerlo cada 21 días en la época de crecimiento. En primavera tendrá que ser un abono con mucho azufre y potasio, y a poder ser enriquecido con estiércol. Tanto en primavera como en verano habrá que utilizar un fertilizante líquido cada 15 días.

– Riego: tiene que ser frecuente para que siempre esté húmeda pero sin que se encharque. Es muy importante que no se quede totalmente seca. Mantenla siempre húmeda en primavera y verano pero el resto del año riega únicamente cuando veas que se haya secado.

– Temperatura: para un correcto desarrollo debe estar siempre en temperaturas que estén entre los 10 y los 21 grados centígrados.

– Suelo: se adapta a varios tipos de suelo pero el que mejor le va es el que es profundo y blando. Imprescindible que tenga un buen drenaje.

– Multiplicación: los retoños se recogen en primavera y se tienen que plantar uno a uno, poniendo las macetas en una zona cálida pero sombreada. A los 2-3 meses comenzarán a salir los brotes.