Cuidados de la dama de noche
Conoces la dama de noche, ¿verdad? Conocido también como galán de noche, cestro o zorrillo, este arbusto puede llegar a alcanzar los cinco metros de altura. Aunque no se trata de una planta bonita (tiene hojas ovaladas verdes y flores blancas pequeñas), lo cierto es que esconde una particularidad que la hace especial: la fragancia que desprende por la noche, cuando sus flores se abren.

Es tal el aroma que desprende, que en las noches primaverales y veraniegas se impone sobre todos los demás. Por eso, no hay mejor elección que ésta cuando se desea contar con una buena fragancia sin recurrir a ambientadores u otras técnicas artificiales. ¿Quieres saber cómo cuidar la dama de noche? ¡A continuación te lo explicamos!

Una planta tropical

Es importante que tengas en cuenta que la dama de noche proviene de regiones tropicales del continente americano, por lo que no es muy resistente a las bajas temperaturas. Así, debe permanecer bajo techos en áreas que sufren heladas y temperaturas inferiores a -2ºC. Además, deben recibir luz natural para dar flores.

Cuidados de la dama de noche

Suelos y riegos

Aunque la dama de noche suele desarrollarse bien en la mayoría de suelos, es mejor que tengan una buena capacidad de drenaje. En cuanto al riego, deberá efectuarse cada dos días en verano y dos veces a la semana en invierno. Además, es aconsejable que en la época de floración se nutra con fertilizantes ricos en hierro.

Poda

Por otro lado, es bueno hacer una poda de sus ramas después de la floración principal, a comienzos del verano. De esta manera, la planta no crecerá mucho y obtendrá una segunda floración durante la misma temporada.

Cuidados de la dama de noche

Plagas

Por último, hay que tener cuidado de las plagas. Algunas de las que más afectan a estos arbustos son los pulgones, moscas blancas y arañas rojas.