Cuidados de la madreselva
Probablemente la mayoría de vosotros hayáis oído hablar en más de una ocasión de la madreselva, un precioso arbusto de la familia de las caprofoliáceas cuyas perfumadísimas flores son muy utilizadas para la creación de fragancias femeninas.

Precisamente por eso son un excelente aromatizador natural para tu jardín y para los alrededores de tu hogar y un ejemplar realmente hermoso que realmente merece la pena cultivar.

Si quieres saber más de sus cuidados echa un vistazo a este artículo, ¡y no esperes más para convertirlo en el protagonista de tus exteriores!

Se trata de un precioso ejemplar trepador de lo más utilizado para cubrir paredes, verjas o muros, y es que no solamente tiene capacidad de adaptarse a prácticamente todas las formas sino que además resulta de lo más decorativo gracias a sus preciosas hojas y flores de tonos amarillos y rosáceos.

Lo más recomendable es cultivar estos arbustos en terrenos de buen drenaje y ricos en humus, si bien lo cierto es que son bastante resistentes y podrían desarrollarse sin problemas en suelos de otras características.

No obstante, sí que es aconsejable que la zona en la que se encuentre no se encuentre expuesta al sol de forma directa, y es que muy probablemente estas plantas se desarrollarán mejor a la semisombra y en temperaturas cálidas de entre 10 y 27º. Si temes por el frío invierno de tu zona puedes estar tranquilo, porque la resistencia de este ejemplar hace que pueda soportar temperaturas de hasta 15 grados bajo cero.

En lo que al riego se refiere esta planta necesita mantenerse en una humedad constante para desarrollarse correctamente y regalar esa preciosa y abundante floración a la que ya nos tiene acostumbrados. Bastará con una vez cada 15 días en invierno y varias veces por semana en los meses más cálidos.

Cuidado con el mildiu, las larvas de mariposas, los escarabajos, los pulgones, los saltamontes o las arañas rojas.