Cuidados de la Nolina
Si quieres una planta sencilla, de tipo minimalista y con un cultivo bastante fácil de mantener la Nolina es tu planta ideal.

¿Habías escuchado hablar de ella antes? Es probable que no te suene su nombre, pero sin duda sí que habrás visto en alguna ocasión a este ejemplar mejicano de elegantes, finas y largas hojas que se arquean a medida que crecen como si de una pequeña palmera se tratase.

Atiende a lo que te contamos para conocer algunas de sus claves de cultivo.

Aunque en su hábitat natural pueden llegar a medir hasta un metro y medio, cultivadas en el hogar estas plantitas son diminutas e ideales para colocar en cualquier rincón del hogar siempre y cuando éste se encuentre muy bien iluminado llegando a recibir directamente los rayos del sol.

Cuidados de la Nolina
Esto se debe al origen desértico de la planta, que condicionará en gran medida los cuidados que debemos proporcionarle. En este sentido, además de la cantidad de luz deberemos tener en cuenta que su temperatura ideal se encuentra entre 16 y 21ºC (con mínimas de entre 3 y 6º) y que deberá tener un riego moderado.

Esto se debe entre otras cosas a que la Nolina tiene en la base del tallo una especie de reserva de agua que le permite mantener la humedad durante un tiempo, por lo que deberás esperar a notar el sustrato más superficial seco para volver a regar.

Precisamente por su origen, a pesar de lo anterior este ejemplar también es capaz cultivarse a la semisombra (aunque probablemente tardará más en desarrollarse) y en condiciones de sequedad atmosférica.

Las Nolinas no deberían ser demasiado difíciles de conseguir, y es que se suelen vender en tamaños pequeños ya sea en macetas independientes o en conjuntos de varios ejemplares.