Cuidados de la planta esparraguera
La esparraguera es una planta que tiene una gran variedad de especies, todas ellas con un follaje fino muy característico, al igual que muy denso y de color verde intenso. Únicamente hay una variedad que las tiene diferentes, la Meyerii, que tiene hojas cilíndricas y cónicas, lo que también hace que sea muy decorativa. Tiene su origen en Sudáfrica y su mejor ubicación es en el interior de la vivienda.

Es una planta muy resistente con unas raíces muy peculiares que tienen pequeños bulbos que almacenan el agua para tenerla en reserva, con lo que no sufren mucho con la sequía a no ser que ésta sea extrema y durante mucho tiempo.

Cuidados de la esparraguera

– Iluminación: puede sobrevivir en zonas de sombra pero lo mejor es que esté en un sitio con luz, con la mayor cantidad posible, ya sea natural o artificial. Si está mucho tiempo a la sombra terminará por perder su densidad, que es lo que la hace tan bonita.

– Riego: tiene que ser muy regular para que la tierra pueda estar siempre ligeramente húmeda. Muy importante controlar que nunca se llegue a secar totalmente, especialmente durante la fase de crecimiento, mientras que durante el desarrollo hay que dejar que se seque la capa superficial de la tierra.

– Temperatura: la temperatura ideal para esta planta es la que oscila entre los 13-17ºC. Puede sobrevivir con unos grados más o menos pero su mayor esplendor lo alcanzará estando entre esas cifras.

– Abono: durante la fase de crecimiento tendrá que ser cada 3 semanas, mientras que durante la de desarrollo será suficiente con aplicarlo cada dos meses. Durante el verano es imprescindible que utilices un abono específico para plantas verdes ya que potenciará que las hojas se desarrollen mucho mejor.