Cuidados de la potos, planta de interior
La planta potos pertenece a la familia de las Aráceas y es una planta tanto de interior como de exterior preciosa a la que le podrás sacar mucho partido a nivel decorativo. Tiene más de 20 especies, y todas ellas son trepadoras, así que son una opción ideal para decorar cualquier ambiente. Sus raíces son aéreas y se fijan rápidamente a cualquier caña o soporte en el que estén.

Es muy interesante a pesar de no tener follaje u hojas muy llamativas, pero se adapta tan bien a casi cualquier ambiente que eso la hace perfecta. Sus tallos principales crecen entre 30-45 centímetros al año en interiores, y si está en el exterior puede llegar a alcanzar los dos metros durante toda su vida. Si se le pone tutor, el tamaño de las hojas será más grande, y serán más pequeñas si dejan de colgarse.

Cuidados principales

– Iluminación: debe estar en un lugar bien iluminado pero en el que no reciba los rayos del sol de forma directa, al menos los del mediodía ya que son los más fuertes. Tolera bien estar en una zona de semisombra, aunque sus hojas no serán tan intensas como si está en un lugar bien iluminado.

– Temperatura: lo ideal es que esté entre los 13 y los 24ºC durante todo el año. Cualquier cifra por encima o por debajo de ese rango puede afectar a su crecimiento, reduciéndolo en ambos casos.

Cuidados de la potos, planta de interior
– Riego: ten mucho cuidado con regar demasiado ya que enseguida aparecen manchas marrones en las hojas, siendo preferible que necesite agua a que la tenga de más. En verano, riega cada 4-5 días, y en invierno será suficiente con hacerlo cada 10-12 días.

– Trasplante: hazlo cada dos años, pero únicamente si es necesario ya que no es muy bueno cambiarla mucho de maceta.