Cuidados de la violeta
La violeta es una preciosa planta decorativa que se ha convertido en una de las plantas favoritas por muchas personas, que la cultivan tanto en el interior del hogar como en las terrazas o jardines.

El intenso color lila de sus flores y la belleza de sus formas son las responsables de ello; si quieres aprender a cultivarlas, presta atención y conseguirás mantenerlas siempre relucientes.

La violeta de África florece en invierno y en primavera, si bien sus flores solamente duran alrededor de dos o tres semanas.

El cuidado de esta planta de hoja perenne no tiene demasiada complicación, si bien debes seguir unas pautas fundamentales si quieres que se desarrolle a la perfección.

Cuidados de la violeta
Para empezar debes ubicar la planta en suelo fresco, compacto y calcáreo en un espacio fresco y húmedo a la semisombra, en la que el sol llegue solamente de manera indirecta.

No obstante, que la planta deba mantenerse en ambiente húmedo no significa que deba ser regada con demasiada asiduidad ni en abundancia, pues es bastante sensible en este sentido: en las épocas más calurosas del verano es conveniente regarlas un par de veces por semana, pero durante los meses más fríos deberás regarla solamente una vez cada quince días.

A diferencia de otras plantas, la violeta hay que regarla sin mojar sus hojas, tallos y flores, depositando el agua en la tierra. Un buen consejo para hacerlo es ponerla sobre un platito con agua durante aproximadamente 15 minutos para que pueda absorber el agua que necesita y luego retirarlo.

Las manchas en las hojas, la falta de flores, los colores inusuales y pálidos, el moho y los insectos son muestras de que algo no va bien en nuestra planta. Presta atención a cada detalle e informarte de las mejores maneras de sanearla de nuevo.