Cuidados de las palmeras
Las palmeras son una de los tipos plantas que más éxito están teniendo en los últimos años, especialmente para interior, aunque donde más bonito lucen es sin duda en un jardín, ya que así pueden crecer y alcanzar su máximo esplendor en su hábitat natural. Recibiendo los cuidados adecuados pueden desarrollarse de manera óptima tanto en un jardín como en una maceta, llegando a superar los 35 metros en las especies que alcanzan mayor altura, aunque si no tienes un jardín puedes comprarte cualquier especie apta para vivienda.

Antes de elegir una palmera debes confirmar que altura va a alcanzar, así como el número de brazos que desarrollará, sus años de vida y si necesita cuidados especiales en cuanto al abono y la poda. En las palmeras de interior lo más importante es saber cómo debes abonarlas y regarlas, además de cuándo es el momento adecuado para cambiarlas de maceta. En cuanto a los cuidados, la poda es uno de los esenciales. Cada palmera debes tratarla y cuidarla de manera individual y respetando su propia biología, podando únicamente cuando hay peligro de que se desprendan las hojas secas, algo que suele suceder únicamente cada tres o cuatro años.

Las épocas más adecuadas para podar una palmera son la primavera y el verano. Para podarla debes eliminar las hojas muertas, las que causan molestias y, como mucho, una corona de hojas verdes, pero no quites más, ya que son vitales para la alimentación de las palmeras y contribuyen a que el tronco se conserve en buen estado. Debes ser también muy responsable con el resto de cuidados, sabiendo cada cuánto debes regarla y cada cuánto abonarla, ya que es algo que cambia en cada especie y no hay una información genérica que pueda ayudarte. Si la cuidas bien, no tengas ninguna duda de que tu palmera te compensará y le dará una vitalidad inmensa a tu casa. Si tienes alguna duda sobre su cultivo, échale un ojo al artículo que escribí hace unas semanas sobre el cultivo de palmeras.