Cuidados de los hibiscos
Los hibiscos son unas plantas pertenecientes a la familia de las Malvaceas y que tienen su origen en Asia, principalmente en China y Japón. A pesar de eso, el hibisco está muy extendido por todo el mundo desde hace siglos, así que en cualquier rincón se encuentran las condiciones idóneas para cultivar cualquiera de sus variedades. Merece la pena cultivarla ya que cuando se desarrolla es preciosa.

Es un arbusto de hoja perenne que tiene una flor muy llamativa. Si se cultiva en maceta puede llegar a los dos metros de altura, mientras que si se hace directamente en el suelo podría alcanzar los cinco metros. Es una de las plantas para el hogar más utilizadas gracias a su gran atractivo, que reside principalmente en los llamativos y espectaculares colores de sus flores.

Sácale provecho

– Floración: las flores suelen durar únicamente un día, pero los capullos aparecen de forma constante durante la floración, que suele ser entre el verano y el otoño.

Cuidados de los hibiscos
– Poda: se recomienda hacerla cuando finaliza el otoño y al principio de la primavera, lo que hará que crezca con mucho más vigor.

– Iluminación: necesita estar en un lugar que reciba mucha luz pero que no reciba los rayos del sol de forma directa.

Cuidados de los hibiscos
– Temperatura: durante el invierno debe estar a una temperatura entre 14-18 grados, y en verano puede ser superior ya que la soporta muy bien. Eso sí, las temperaturas excesivamente altas pueden secar las flores.

– Riego: durante el verano debes regar dos veces al día ya que que consume mucha agua. En invierno, será suficiente con hacerlo una vez en semana ya que hiberna y no tiene apenas actividad.