Cuidados del algarrobo
El árbol algarrobo tiene su origen en Arabia y se cultiva especialmente en la zona mediterránea, teniendo como nombre científico Ceratonia. Se le conoce también por el nombre vulgar de árbol del pan de San Juan y durante mucho tiempo se utilizaban sus frutos para alimentar al ganado. Su nombre proviene de “Kéras”, que en griego significa “cuerno” y que se debe a la forma que tienen sus frutos.

Es un árbol muy poco exigente que puedes cultivar prácticamente en cualquier lugar, pero sí hay que procurarle los mínimos cuidados que requiere para que así le puedas sacar el máximo partido en todo momento. Puede llegar a alcanzar 15 metros de altura, y sus hojas son resistentes y con un color verde intenso muy bonito. Sus flores son muy poco decorativas, mientras que sus frutos se presentan en grandes vainas.

Principales cuidados

– Temperatura: el único requisito que tiene en este sentido es que no puede estar a menos de 10ºC durante varios días de forma consecutiva, pero sí si son días alternos o de vez en cuando.

– Suelo: es tan poco exigente que crece bien en cualquier tipo de terreno.

– Poda: no la necesita, únicamente deberás realizarla si quieres darle forma en la copa. Si la haces, tiene que ser siempre durante el invierno.

Cuidados del algarrobo
– Abono: es preciso aplicar fertilizante orgánico en otoño, además de 100 gramos de abono mineral en primavera.

– Riego: si el ejemplar no supera los 5 metros de altura será suficiente con un cubo de agua a la semana, mientras que para ejemplares más grandes deberás utilizar al menos dos cubos de agua a la semana.