Cuidados del almendro
El almendro es un árbol con hojas largas y estrellas y con flores muy pequeñas pero muy bonitas ya que son de color blanco o rosado. Su fruto, la almendra, tiene muchos usos culinarios, especialmente para comer en crudo o también frito condimentando algún plato. Puede llegar a alcanzar los 35 metros de altitud. Toma nota de los cuidados del almendro:

Riego: Necesita que tenga mucha agua durante las etapas de crecimiento y floración aunque siempre vigilando que no se encharque. Lo mejor es que sea riego por goteo ya que así el agua va directamente a la raíz y aporta todos los nutrientes necesarios para su desarrollo.

Temperatura: Es una especie que necesita siempre temperaturas medias y templadas a la que las heladas puede llegar a estropear la cosecha. Lo ideal es entre 15 y 20ºC aunque siempre que no haya heladas ni mucho frío se desarrollará sin problemas.

- Iluminación: Puede darle el sol directamente aunque no durante muchas horas al día. También necesita un poquito de aire fresco al día para poder sobrevivir.

Poda: Tiene que hacerse en otoño después de que se hayan recolectado las almendras.

- Sustrato: Lo ideal es cultivarlos en secano y en suelos que sean sueltos arenosos.

Multiplicación: Se suele hacer por injerto sobre alguna de las variedades de este árbol.

Floración: Se da a finales del invierno y cuando comienza la primavera, lo que deja unas flores de gran belleza que le dan mucha vida al paisaje.

Plagas y enfermedades: Las plagas que más le afectan son la cochinilla, el pulgón o el gusano cabezudo. En cuanto a las enfermedades, las más frecuentes suelen ser la roya del almendro, antracnosis, moniliosis o el cribado.

- Cultivo: No puede plantarse en maceta a causa de las dimensiones que alcanza, así que lo mejor es hacerlo siempre en el suelo del jardín.