Cuidados del Aloe Vera
Todos conocemos de sobra alguna de las magníficas propiedades para la salud y la belleza de las personas de la planta del aloe vera, una planta xerófila perenne con hojas dispuestas en rosetas de hasta 50 cm de largo y 7 de grosor.

Las propiedades cicatrizantes, hidratantes, antisépticas o regeneradoras para el cutis suponen algunos de los beneficios más importantes que puedes conseguir gracias al cultivo de esta planta, por lo que no estaría de más que la introdujeras entre tus especies más preciadas en el jardín o entre tus ejemplares en macetas.

Si quieres conocer un poco más acerca de su fácil cultivo toma nota de lo que te contamos.

Cuidados del Aloe Vera
El Aloe es una planta bastante resistente al frío, si bien no se puede decir lo mismo en cuanto a la humedad. Precisamente por eso, lo más recomendable es cultivarla en terrenos de fácil drenaje y en espacios donde la temperatura media se encuentre entre los 20 y 25ºC.

Si vas a plantarla en maceta ten en cuenta que el diámetro de la misma debe ser de la mitad de la longitud de la hoja con el fin de no favorecer antes el desarrollo de las raíces que el de las hojas.

En lo que al suelo se refiere debes elegir una tierra con pH un tanto ácido, y es que los suelos alcalinos no son para nada favorables al desarrollo de la planta.

El Aloe no es una planta demasiado exigente en cuestiones de riego, pues no necesita recibir agua con asiduidad (compruébalo hundiendo el dedo y comprobando la humedad de la tierra) si bien sí es necesario que reciba la misma en abundancia siempre que esté filtrada de cloros.

De este modo, aunque el riego varía según la estación del año acostumbra a llevarse a cabo una vez al mes en invierno, un par de veces en otoño y primavera y una semanalmente durante los calurosos meses de verano.