Cuidados del árbol de Navidad
El árbol de Navidad se convierte en el elemento más fundamental de la decoración de las fiestas en los hogares de muchos países del mundo, un momento mágico en el que este ejemplar toma el completo protagonismo de los salones.

Sin embargo, la inversión no siempre es tan buena como esperábamos… ¿Estás harto de gastarte un dineral en tu árbol natural y que éste muera a las pocas semanas? Entonces atiende a lo que te contamos y sigue nuestros consejos acerca de sus cuidados… ¡Verás cómo este año no vuelves a tropezar con la misma piedra!

La ubicación del árbol es una de las primeras cuestiones que debes tener en cuenta, y es que hay algunas que pueden ser casi letales para nuestro ejemplar: si tienes radiadores o calefactores en el hogar procura mantener tu árbol bien alejado de los mismos, pues el calor directo hará que se sequen con facilidad acelerando su deshidratación.

De hecho, un buen lugar para colocarlo podría ser una zona cercana a la ventana, donde probablemente se disponga de una mayor ventilación y contacto directo con el exterior en el que está acostumbrado a vivir.

En este sentido, debes tomar buenos hábitos de riego para tu pino o abeto con una periodicidad aproximada de unos cuatro días entre riegos; además, también puedes pulverizar agua directamente sobre sus ramas para mantenerlas hidratadas. Recuerda, no obstante, que para regar o pulverizar tus plantas deberás desconectar las luces decorativas del árbol de la corriente.

Si eres un amante de la naturaleza y de la jardinería haz una compra responsable y adquiere un árbol de Navidad con empresas que lo ofrecen con las raíces intactas garantizando su replantación tras las fiestas. De este modo, tú tendrás tu encantador árbol de Navidad natural mientras que el árbol no perderá su derecho a vivir.